Archivos Mensuales: septiembre 2012

¿Qué está pasando en Europa?

Europa está viviendo una de las peores crisis económicas de su historia. Millones de personas sin empleo, pérdida de competitividad, descenso de la producción y bancos en serios problemas. ¿Por qué hemos llegado a esta situación?

Pese a que en multitud de ocasiones se habla de la Unión Europea (UE) como un país, algo similar a lo que ocurre con los Estados Unidos de América, aún queda mucho para llegar a ese nivel de integración política y económica. La UE la forman varios estados (27 en la actualidad) cuyos sistemas políticos, lenguas y tradiciones son diferentes entre sí. Sin embargo su proximidad geográfica ha hecho que todos tengan algo en común, la historia. De una manera u otra, siempre han estado relacionados a causa de las guerras, los imperios, los desastres económicos y políticos o el comercio. Esa cohesión dio fruto a la creación de una unión política y monetaria, cuyo objetivo era hacer más fuertes a los países gracias a la colaboración, en lugar de a la competición. Pero llegó la crisis económica de 2008 hizo que ese proyecto de ensueño dejara de avanzar.

Cuando hay problemas en un grupo de amigos, todos suelen estar dispuestos a echar una mano. Los amigos te ayudarán a reparar tu casa, a proteger a tu familia, a darte consejo y a escucharte cuando lo necesitas. Pero hay un problema distinto a todos los demás, el dinero, y es en este punto cuando se revelan los verdaderos amigos.

La crisis económica está haciendo estragos en toda la UE, sin importar quién hizo qué o quién dijo esto o aquello. Los países que más problemas tienen actualmente son Irlanda, Portugal, España, Italia y Grecia. Sus economías están en recesión y el final del túnel queda lejos. En este momento es cuando realmente es necesaria una unión, porque los problemas de tu vecino son tus problemas.

Pero Europa no está respondiendo a lo que la sociedad demanda. A la hora de la verdad, cada estado ha mirado hacia sus propios asuntos y ha intentado arreglar las cosas a su manera. ¿Consecuencias?: hemos pasado de la intención de aumentar la integración política a hablar sobre qué países deberían abandonar la Unión.

No se trata de egoísmo o intransigencia, sino de proveer a tu familia del sustento necesario. Alemania mirará primero por Alemania, y Francia por Francia. Los errores en la toma de decisiones económicas de los países en problemas, hace que los que ahora están bien se pregunten: ¿por qué hemos de rescatar a los estados que han derrochado y no han sabido gestionar bien su dinero?. Pero las cosas no son tan sencillas.

Dado el nivel de integración actual en la UE, la bancarrota de un estado afectaría muy negativamente a los demás países. Francia y Alemania (o mejor dicho, sus bancos) son los mayores acreedores de la deuda española, italiana y griega. Si alguno de estos países del sur no paga lo que debe, los que salen perdiendo son los bancos franceses y alemanes. Esa es la razón por la cual se rescató a Grecia y se concedieron millones de euros de ayudas financieras.

Europa camina en estos momentos sobre un fino alambre donde hay que mantener un cuidadoso equilibrio para no caerse. Los países con más problemas necesitan la ayuda de los países con menos problemas, y aquí es donde se ha de ver si realmente la Unión Europea es realmente una unión, o si por el contrario, los últimos 30 años han servido solo para hacer negocios con los vecinos.

Los responsables de la situación actual tienen nombres y apellidos (irónicamente algunos de ellos son los que organizan los rescates en Europa), y habría que hacer pagar por sus errores a todos ellos. Pero mientras debatimos el porqué de esta situación y exponemos múltiples teorías sobre lo que se debería haber hecho, estamos perdiendo un tiempo precioso en arreglar las cosas de verdad. Primero se arregla la situación y luego se buscan culpables. Hacer pagar a la población (mediante recortes en el estado de bienestar) por los fallos de los políticos y banqueros no tiene sentido si lo que queremos y necesitamos es salir del pozo. Primero se saca al chico del agujero, y después ya habrá tiempo para regañarle y castigarle.

Así pues, en Europa más que una crisis económica lo que tenemos es una crisis de identidad. No sabemos qué queremos ser, qué queremos conseguir, hacia donde queremos enfocar nuestros esfuerzos. ¿Qué está pasando en Europa?, que mientras el barco se hunde nos hemos puesto a discutir de quién es la culpa, en lugar de montar en los botes, salir remando antes de irse a pique, e intentar la próxima vez, llevar el barco a buen puerto.

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